jueves, 19 de agosto de 2010

Con la visita de Amberes damos por concluida el recorrido por tierras belgas y nos adentramos en los Países Bajos.

Pic-nic en los canales de Amsterdam
Para esta etapa de nuestro viaje vamos a tomar como “campamento base” a la Capital de los Países Bajos; Amsterdam.

Nuestro primer contacto con los Países Bajos se hizo bajo un cubierto, plomizo y amenazante cielo que poco tardó en descargar sobre nosotros. Pero bueno hasta que esto sucedió pudimos disfrutar de una de las vistas más bellas de Holanda.

Visita obligada a Los Molinos de Kinderdijk
Para ello, camino de Ámsterdam, hicimos una parada en la pequeña localidad de Kinderdijk, cercana a Rótterdam. La verdad que ha sido una de las visitas que más nos han gustado de las realizadas por Holanda y no nos va a quitar más de una hora (... o dos o tres, el tiempo que podamos "perder").

Molinos de Kinderdijk
Conviene dejar el vehículo en el amplio aparcamiento que hay en la localidad ( a 15 minutos, andando, de la zona de los molinos). Si somos más cómodos deberemos abonar 5 € por dejar el coche en el aparcamiento de la entrada a los molinos (no es muy grande y si el tiempo acompaña se llena fácilmente).

Molino de 1738
A partir de aquí tan sólo es disfrutar del paseo, que puede ser andando, en bici (alquiler) o en barco por los canales. En nuestro caso quisimos disfrutar y hacer fotos a nuestro paso, es decir, andando.

Visita a uno de los molinos
En la fecha que fuimos (agosto 2010) sólo estaba operativo unos de los dos molinos que suelen funcionar y que están abiertos al público (tras pago de entrada de 3,5 €/per.) en el que podremos observar “in situ” los entresijos y mecanismos de los molinos en su empleo para bombear el agua de un canal a otro superior y evitar inundaciones que producían las lluvias.

Molino de Kinderdijk
Por eso se le llama a esta zona “Países Bajos”, porque se encuentra algo más de 10 metros por debajo desnivel del mar.

Ni que decir de lo importante que es el ir a este lugar provisto de una cámara fotográfica donde poder plasmar en nuestra memoria digital las bellas vistas que estos parajes inundados de canales y molinos nos ofrece.

Empieza a llover y la cortina de agua ameniza la visita
Aquí os dejamos el enlace de la página de turismo de Kinderdijk por si queréis más información : www.kinderdijk.org

Tras la visita a los molinos continuamos nuestro camino hacia Ámsterdam.

Paseos por los canales de Amsterdam
Puede que sea el hecho de vivir en una ciudad pequeña, como Gasteiz, que nos resulte raro ver como siempre que nos acercamos a una ciudad……, se forman unas retenciones del copón y te rompen los cálculos realizados sobre la hora de llegada al destino.

Estación Central de Amsterdam
Pero llegamos. Si es que con paciencia y “sin prisas” se llega siempre.

En Amsterdam mandan las bicis y las embarcaciones
La impresión que se puede obtener de esta ciudad es tan variada como sus miles de visitantes. Cada uno te ha de contar su “historia” como la ha querido vivir.

Nerea os manda un saludo
Siempre se ha dicho que comparar es algo odioso, así que vamos a dejar atrás las vivencias que hemos tenido en Francia y Bélgica para centrarnos, con el “chip” ya cambiado, en Ámsterdam.

Ambiente en calles y canales
Ámsterdam es una ciudad viva. Es en sus calles y canales donde se respira ambiente día y noche. Y no sólo es cosa de los muchos visitantes que tiene esta ciudad, se palpa en sus habitantes esa ansia de “vivir la calle”, ya sea en los portales (hemos visto a personas en las escalinatas de sus casas cenando con amigos y/o vecinos), en las múltiples y diversas embarcaciones ya sea mediodía, al nochecer…. Sin lugar a duda en Ámsterdam lo importante es la calle.

Por la noche Amsterdam no duerme
Así que aquí no vamos a hablar de visitas turísticas ni de monumentos ni de museos, que los tiene y muy buenos. Seguro que en el mercado y en Internet hay cientos o miles de guías e información al respecto.

Muchos viven en casas flotante
En este caso, como opinión muy personal, hay que abstraerse de la necesidad de “visitar” para tan sólo dejarse llevar y “perderse” por sus muchas calles sin necesidad de saber a donde se va. En nuestro caso lo que mejor nos hizo encajar en esta ciudad ( y llegó el segundo día) fue el olvidarnos de lo que habíamos leido en las guías turísticas y caminar, sin rumbo fijo, por las céntricas calles de Ámsterdam.

Las Cabinas del Barrio Rojo
Cuando hablamos de perdernos no quiere decir que no sepamos donde estamos, ya que sin mapa es muy fácil despistarse entre los muchos canales que hay en el centro de la ciudad, simplemente dejar que muchas veces sea el azar el que nos muestre sus día a día.

Sexo, droga y rock and roll, algo mas que sus 'Satánicas Majestades'
No vamos a negar que no teníamos algo de morbo para visitar el Barrio Rojo y contemplar en “riguroso directo” el mercadeo del sexo a través de un escaparate. También queríamos ver los renombrados “Coffeeshop” donde puedes tomarte, por ejemplo, una cervecita, comprar una dosis de “maría”, liarte el canuto y fumártelo.

Arte y sexo trasladado en la calle, nunca mejor dicho
Eso sí, te lo fumas “todo” en el local ya que fuera de estos lugares puedes tener problemas. Como hemos comentado al principio y siempre que podemos, como así ha sido en Ámsterdam, usamos el transporte público. Pues a lo que vamos, en uno de estos viajes en metro, al salir del torno nos esperaban un “politie” acompañado de su perro que olisqueaba a todo el mundo que salía de la estación. Está claro que el perro no buscaba a los no se duchan……

Desenfadado ambiente en este tramo 'colapsado' del canal
Una curiosidad que nos llamó la atención fue una zona de los canales, cerca de la salida hacia el puerto, donde a la hora del almuerzo se reúne un montón de gente que, sentada al borde del canal, silban y vitorean a las embarcaciones que pasan por el lugar. A mayor tamaño de la embarcación, mayor el jubileo del personal. La verdad que era algo gracioso el ver en que se entretiene la gente.

Casas de Begijnhof
Aunque no soy partidario de sugerir a nadie lo que visitar o no, me voy a permitir la licencia de sugerir la visita al interior del patio de Begijnhof, que es gratis, donde podemos contemplar en paz y tranquilidad un bello patio rodeado de bonitas casas.

Entrada a la capilla de Begijnhof
En épocas medievales las casas estaban ocupadas por grupos de mujeres religiosas, las beguinas, que se dedicaban a servir a la comunidad. De ahí el nombre de Begijnhof (hof = patio). Como curiosidad, frente a al discreta capilla hay una iglesia protestante.

Altar de la pequeña capilla de Begijnhof
Siguiendo con las licencias del “autor” también recomiendo el paseo en barco por los canales (1 hora +/- 8 €). Es otra forma de conocer Ámsterdam a nivel de sus aguas. Es aquí, sobre sus aguas, donde se puede apreciar la inmensa cantidad de barcos, barcazas, velomares …. flotadores y demás elemento que floten y que la gente usa para “pasear” por los canales.

En Amsterdam encontramos todo tipo de embarcación
Si os fijáis en la parte de arriba de los edificios veréis unos ganchos. Ese tipo de casa no tiene ascensor y para subir los enseres se utiliza una cuerda y se meten por la ventana.

Típica construcción en Amsterdam
Otra cosa, como curiosidad, a la hora de hacer fotos a los edificios de los canales resulta un poco difícil buscar la horizontalidad de la misma ya que sus fachadas están inclinadas hacia los canales y entre viviendas hay no hay alineación, unas están más salidas que otras.

... así no hay quien encuadre la foto
La última noche de estancia en Amsterdam la dedicamos a pasear por la ciudad y lograr alguna bonita instantánea que llevarnos como recuerdo.

Iglesia de San Nicolas, frente a la Estación Central
Iglesia de San Nicolás (foto de arriba) frente a la Estación Central. Es lo primero que se encuentra el visitante que llega a Ámsterdam.

Estación Central de Amsterdam al atardecer
Estación Central de Ámsterdam al atardecer (foto de arriba).

Luces reflejadas en el canal
Las luces reflejadas sobre el canal iluminan éste (foto de arriba).

Oude Kerk - Iglesia Vieja
Esta iglesia del Barrio Rojo esta rodeada de Coffeeshop y “escaparates con lucecitas rojas” (foto de Arriba), así que después de "pecar" .......

Marken, Monnickendam, Edam, Volendam
texto.